Las ruinas en Antigua Guatemala son parte esencial del encanto de esta ciudad colonial y pueden visitarse en distintos puntos del centro histórico. Entre las más conocidas hay opciones que ofrecen pasillos subterráneos y estructuras circulares únicas; también se pueden recorrer algunas con jardín interior y arcos. Estos templos y ruinas en la ciudad colonial no solo muestran la arquitectura de la época, sino que también son destinos diferentes para tomar fotografías y descubrir nuevos rincones.
Fue construida en 1736, siendo así el último convento que se construyó en la Antigua Guatemala. Construida en una forma circular, se puede admirar la forma y belleza arquitectónica con la que cuenta el claustro. Las monjas solían vivir en situaciones nada ostentosas, por lo que las celdas que aún se conservan nos dan una idea del sacrificio al que se sometían en el Convento.
