La leyenda de los atoleros de la Parroquia, escrita por Héctor Gaitán, te transportará a la Ciudad de Guatemala en los primeros años del siglo XX, cuando la vida transcurría entre mercados y tradiciones culinarias que reunían a los vecinos.
En este escenario cercano a la iglesia de La Parroquia se desarrolla una historia que mezcla lo cotidiano con lo misterioso, rodeada de personajes pintorescos que vendían atol y otras delicias típicas. ¡Conoce la leyenda!
Leyenda de los atoleros de la Parroquia, escrita por Héctor Gaitán
La leyenda de los atoleros de la Parroquia tiene lugar en 1915, antes de los terremotos que cambiarían la urbe en 1917. En ese entonces, cerca de la iglesia se improvisaba un mercado donde se ofrecían diversos productos. En este escenario, don Herculano y doña Mina manejaban un negocio que se destacaba por la calidad de sus atoles y luchaban diariamente por atraer a los clientes.
La pareja era reconocida en el lugar, con don Herculano promocionando sus productos a voz en cuello y doña Mina atendiendo a los clientes con una actitud maternal. Entre los compradores habituales estaba don Chepe, un hombre que frecuentaba el puesto todos los lunes, en especial para consumir atol blanco con chile, algo que aseguraba le ayudaba con las secuelas de sus noches de bebida.

Don Chepe, conocido por su vida tormentosa, llevaba una relación difícil con su esposa, Julia, quien era muy estricta y violenta con él. En una ocasión, mientras bebía su atol, don Chepe se sinceró con doña Mina, comentándole sus problemas matrimoniales y su deseo de quitarse la vida. Doña Mina lo escuchó con empatía, tratando de darle consejos, pero don Chepe, visiblemente abatido, continuaba expresando sus intenciones suicidas, aunque, en el fondo, nadie creía que realmente fuera capaz de hacerlo.
Con el paso de los días, don Chepe empezó a difundir rumores sobre su supuesto plan de suicidio. Incluso llegó a sacar su ropa de la casa, lo que aumentó las preocupaciones de sus conocidos. Sin embargo, su entenado, Chano, hijo de Julia, también mostraba dudas sobre las verdaderas intenciones de su padrastro, quien ya había protagonizado falsas alarmas antes.
La desaparición de don Chepe
Una mañana, el barrio se conmocionó cuando corrió el rumor de que don Chepe se había lanzado del puente de «Las Vacas», una zona cercana al vecindario. La noticia llegó a tal punto que la policía y los vecinos comenzaron a buscar el cuerpo en el barranco. La esposa de don Chepe, Julia, lloraba desesperada, creyendo que su marido realmente había cumplido con su amenaza.
La búsqueda se prolongó durante varios días, sin resultados. Finalmente, alguien avistó un cuerpo enredado entre la maleza, lo que avivó la esperanza de encontrar a don Chepe. Cuando los policías lograron llegar al lugar, lo que encontraron no fue el cuerpo de don Chepe, sino un muñeco vestido con sus ropas.

El muñeco tenía cosida una carta en la espalda que fue leída por el jefe policíaco que decía «Disculpen, señores, que haya hecho esto. Todo es un juego y el poder ganar tiempo para huir de las garras de mi mujer. El grito que escucharon fue hecho por mí pero desde el fondo del barranco para que todo fuera más real. La verdad es que me escapé con la Raquel, la patoja de la refresquería. Perdonen pero cuando lean estas líneas ya estaré muy lejos disfrutando de una nueva vida»
Este evento, en lugar de causar enojo entre los vecinos, fue motivo de risas y comentarios entre los vendedores del mercado. Don Chepe, conocido por sus exageraciones y juegos, había vuelto a engañar a todos con su supuesto suicidio, dejando una historia que perduraría en la memoria de la comunidad.

¿Sabías que el famoso reality show Shark Tank llegará a Guatemala? Será el primer país de Centroamérica con su propia versión y definitivamente será la oportunidad ideal para que los emprendedores presenten sus ideas a potenciales inversionistas. Entérate de cómo aplicar y de todas las noticias relacionadas en: https://www.guatemala.com/sharktank/.



