En la actualidad, la Silla de Atanasio Tzul es un tesoro histórico y significativo para Totonicapán y toda Guatemala. En esta silla, era donde el gobernante k’iche’ solía sentarse para dirigirse a la población.
La silla de Atanasio Tzul
La casa comunal de alguaciles de los 48 Cantones de Totonicapán, en el occidente de la República de Guatemala, resguarda la histórica silla que perteneció a Atanasio Tzul. El líder indígena y prócer utilizaba esta silla como especie de trono y en la actualidad representa la resistencia y el levantamiento del pueblo indígena en Totonicapán en 1820.
La silla le sirvió al lider kich'e para pensar y reflexionar sobre la historia de su pueblo y las decisiones que iba a tomar para el bienestar de la población. De hecho, la silla fue devuelta a la comunidad, en respuesta a su solicitud, ya que se encontraba en la Ciudad de Guatemala.
De acuerdo con el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, la silla de Atanasio Tzul forma parte del patrimonio histórico del país. Hecha de madera y tallada con la figura de un león y su melena, cuenta con dos apoyabrazos cortos que dan la idea de las patas del león.

¿Quién fue Atanasio Tzul?
Fue un líder y figura representativa del levantamiento indígena de Totonicapán en 1820. Durante el siglo XIX, el pueblo maya k’ich’e se encontraba sometida al poderío de la corona española. Sin embargo, a través de la organización del pueblo y con él al mando lograron luchar contra los poderes locales.

Durante 29 días, conformó su propio gobierno en Totonicapán. Según la tradición oral y la herencia de los abuelos mayas, se relató que Tzul era dueño de las montañas y considerado defensor del pueblo.

¿Cuál es la importancia de la silla de Atanasio Tzul?
Se dice que muchos de los gobernantes indígenas tuvieron su propio sitio donde dirigir a su pueblo. Sin embargo, el lugar más simbólico era una silla. Por ello, Atanasio Tzul fue el último gobernante en sentarse en una de ellas.
La silla de madera está rematada por un león coronado en la parte superior. De ella cae la melena del felino tallada a lo que le siguen dos apoya brazos cortos también tallados. Estas figuras reproducen las patas del león.

La pieza ya ha perdido varias partes, una de las más importantes es la espiga del ensamble del cual solo queda el soporte. Por si fuera poco, el sentadero tiene un respaldo angosto, en donde se fijaron las patas talladas que simulan ser las patas traseras del león.
Así mismo, las patas posteriores de la silla son rectas y sin decoración, teniendo tres soportes: uno al frente y dos laterales.

Datos curiosos





