Sociedad

Descripción de la foto para personas con discapacidad visual: Una familia de dos padres y cuatro niños sonríe en un ambiente natural. (Crédito: Aldeas Infantiles SOS Guatemala)
Conoce a Aldeas Infantiles SOS Guatemala, un programa que busca fortalecer lazos familiares y apoyar para que la niñez no crezca sin apoyo familiar.
Aldeas Infantiles SOS Guatemala estima que existen miles de niñas, niños y adolescentes que se encuentran en riesgo de crecer sin una familia actualmente en el país a causa de distintas razones sociales, culturales, económicas, entre otras. Su labor es la solución para dar un soporte a dichas situaciones, proveyendo atención, cuidado, así como fortalecimiento familiar y comunitario a la niñez. ¡Conoce más!
Aldeas Infantiles SOS Guatemala es una organización sin fines de lucro, no gubernamental e independiente con presencia en 6 departamentos del país, incluyendo Guatemala, Retalhuleu, Quetzaltenango, Quiché, Baja Verapaz y Chiquimula. Su principal objetivo es trabajar por el derecho de los niños a vivir en familia.
Uno de los métodos que utilizan en sus programas es de Cuidado Alternativo, donde mujeres con vocación reciben preparación profesional para convertirse en Educadoras SOS. Por medio de estas acciones, las Educadoras SOS asumen los roles maternos para llenar de amor a los participantes, guiándolos en cultivar habilidades, talentos e intereses para eventualmente tener una vida independiente sana. Hermanos y hermanas biológicos permanecen juntos bajo el cuidado de la misma Educadora SOS, para evitar romper el vínculo familiar entre ellos.
Por otro lado, el programa de Fortalecimiento Familiar brinda acompañamiento individual a familias para promover propuestas pedagógicas que beneficien a la niñez. Esto significa que las acciones se desarrollan dentro de los hogares o con familias en centros sociales o comunitarios con el propósito de hacer crecer los lazos entre cada miembro. El programa está dirigido principalmente a niños menores de 6 años que forman parte de familias en situación de pobreza o pobreza extrema.

De esta manera, las familias son capacitadas en temas de salud sexual y reproductiva, mejora de autoestima, alfabetización y crianza positiva. Además, los niños asisten a Centros Comunitarios de Aldeas Infantiles SOS, donde reciben servicios para mejorar su salud, nutrición, desarrollo psicosocial y cuidado diario.
Rogelio de Jesús Lux, originario de Santa Cruz del Quiché y padre que ha participado por 5 años en el programa de Fortalecimiento Familiar, expresó: «Antes no se le ponía mucha importancia al estudio y el que quería estudiar estudiaba, y quien no quería estudiar debía trabajar. En cambio ahora es muy importante el estudio para los niños y jóvenes. También es muy importante que las niñas y las adolescentes puedan tener las mismas oportunidades que los hombres, y dejar de pensar que por ser mujeres ellas deban quedarse en la casa. En nuestro hogar apoyamos a nuestra hija a continuar con sus estudios al igual que a sus dos hermanos, para que pueda tener las mismas oportunidades».
Por su parte, la esposa de Rogelio, doña Candelaria Medrano Sacarías, añadió: «Ahora es inconcebible lastimar a las hijas y los hijos con un palo, a diferencia de lo que sucedía en épocas anteriores. Ahora vemos que hay muchas formas de educarlos desde el amor, ya que la violencia no soluciona ningún problema, sino que la violencia solamente puede hacer mayores problemas de la familia».

Gracias a las reflexiones adquiridas en las Escuelas de Familia que Aldeas Infantiles SOS ha implementado, se ha logrado cambiar el pensamiento de muchas familias como la de doña Candelaria y Rogelio. A través de la educación, paciencia y amor, los niños podrán encontrar muchas más oportunidades al crecer.
Petrona Rubí de Itzep, también de Quiché, mencionó cómo ha logrado identificar factores que perpetúan el ciclo de la pobreza extrema, ya que al recibir ayudas condicionadas como víveres, ha tenido la oportunidad de continuar su alfabetización y desarrollo académico. Petrona explicó: «Gracias a la educación y toma de conciencia, ahora administramos mejor nuestras finanzas. Ahora tenemos hábito de ahorro y planificación de nuestros gastos y esto nos ha permitido hacer mejoras a nuestra vivienda. Antes nuestra casa tenía piso de tierra, pero con mucho esfuerzo y también con inteligencia, ahora nuestra casa tiene suelo de cemento y tenemos paredes de block y concreto y techo de lámina. Y esto solo pudimos hacerlo gracias a nuevos hábitos y a la educación».

Esta labor ha sido posible a causa del apoyo de comunidades alrededor de Guatemala. Si estás interesado en dar tu aporte, encontrarás formas de ayudar ingresando a www.aldeasinfantiles.org.gt. ¡Pilas pues! La niñez guatemalteca es el futuro de nuestra sociedad.