Rafael Yela Günther es conocido en Guatemala por sus bellas obras arquitectónicas y esculturales. Fue un profesional que dedicó su vida a embellecer gran parte de la Ciudad de Guatemala y Quetzaltenango con sus talentos.
Biografía de Rafael Yela Günther
Nació el 28 de septiembre de 1888 y falleció el 17 de abril de 1942 en Quetzaltenango, de donde era originario. Su ocupación fue principalmente de escultor, pero también fue arqueólogo, arquitecto y escenógrafo.
Fue entrenado por su padre, Baldomero Yela Montenegro, quien también fue un escultor que se especializó en mármol. Cuando era joven trabajó con el escultor venezolano Santiago González, así como con el italiano, Antonio Doninelli.
También cabe mencionar que Rafael Yela Günther fue amigo cercano de Carlos Mérida y Carlos Valenti. Una de sus esculturas más importantes fue el monumento a J. F. Barrundia en el Cementerio General en 1905. Además, otra que se puede mencionar es el Tríptico de la raza para el Museo Arqueológico en Teotihuacán, México, en 1922.
Se conoce que Yela Günther vivió en los Estados Unidos desde 1926 y volvió a Guatemala en 1930. Luego de regresar, dedicó gran parte de su vida a trabajos dentro de la Ciudad de Guatemala que aún pueden apreciarse en la actualidad.
Fue director de la Escuela Nacional de Bellas Artes entre 1935 y 1942, donde impartió clases de escultura en 1935. Como parte de la "Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla" su principal aporte fue la elaboración de los primeros programas de estudia para las distintas materias que demandaban las necesidades de aquella época.
En una publicación del Museo de Arte Moderno de Guatemala indicaron que Yela fue uno de los miembros de la generación de Los Modernos. Grupo que a principios del siglo XX intentó marcar un nuevo rumbo en el arte de Guatemala, formando un primer grupo junto con Carlos Mérida y Carlos Valenti.

Obra
Por su temprana salida del país hacia México es hasta hace algún tiempo desconocido por los libros de texto relacionados al arte guatemalteco. Sin embargo, entre sus primeras obras, período comprendido entre 1905 y 1906, destaca el monumento al presidente José Barrundia que se encuentra en el Cementerio General. Así como el monumento a Isabel la Católica. Sobre este último, según diferentes fuentes, se le atribuye ya sea a Justo de Gandarias o a Antonio Doninelli. Este segundo es muy posible que sea el diseñador mas no así quien ejecutó la obra.







