Te contamos la historia del restaurante Tertulianos en Xela, un sitio con más de 20 años de historia que está ubicado en una de las casas más antiguas de dicha ciudad, Villa Lesbia.
La experiencia en este sitio mezcla exquisitos platillos con rincones que te harán viajar en el tiempo. ¡Te contamos más en la nota!
Historia del restaurante Tertulianos en Xela
El chef Pablo Alvarado fundó el restaurante Tertulianos el 5 de mayo de 2005. En sus inicios, el negocio estaba a unos 300 metros de su actual ubicación, con espacio para 35 o 40 comensales. Un día, durante una jornada con el restaurante lleno, recibió a un grupo de sacerdotes que, al ver la demanda del lugar, le propusieron conocer una nueva propiedad.
Al día siguiente, lo guiaron a pie hasta Villa Lesbia, propiedad de la iglesia desde hacía décadas. Pablo, con apenas 28 años y pocos recursos, aceptó el reto de restaurar la antigua mansión para convertirla en el nuevo hogar de su restaurante. Tras un proceso de adaptación, el 15 de octubre de 2010, Tertulianos abrió sus puertas en esta histórica casa.

La experiencia Tertulianos
Desde su reapertura en Villa Lesbia, el restaurante ha ofrecido una propuesta culinaria centrada en cocina de autor, sin dejar de lado el valor cultural del espacio. Los visitantes pueden recorrer los pasillos de la mansión, que conserva detalles originales como techos de madera tallada, vitrales, figuras arquitectónicas y lienzos pintados a mano.
La mansión contaba originalmente con 40 habitaciones y ocupa toda una cuadra. Hoy alberga espacios para comer al aire libre, salones internos, una cava subterránea y un museo con objetos antiguos como cámaras, pianos, radios, molinos y piezas cinematográficas de Quetzaltenango.
El fondue, su platillo distintivo
Tertulianos fue pionero en ofrecer fondue en Xela. Por recomendación de un familiar de origen suizo, el chef Pablo investigó este platillo europeo para incorporarlo al menú. Lo que lo distingue es el uso de quesos artesanales elaborados en Quetzaltenango, sin conservantes. La introducción del fondue fue una novedad para los comensales locales, convirtiéndose en una experiencia gastronómica única en la ciudad.

Detalles del lugar
La fachada del restaurante mantiene detalles originales como gárgolas y un león ensamblado en la puerta principal. En el interior, abundan decoraciones con querubines, inspiradas en las creencias de Hugo Fleischmann. Además, se pueden observar platos de colección, instrumentos de cocina antiguos y fotografías históricas.
Tertulianos ha sido reconocido por su propuesta innovadora, la conservación del patrimonio y su aporte al turismo gastronómico de Quetzaltenango.
Más sobre Villa Lesbia
La historia de Tertulianos inició en un lugar con gran significado: la casa Villa Lesbia. Su construcción comenzó en 1904 y finalizó en 1909, bajo la dirección del arquitecto italiano Desiderio Scotti. Fue edificada por encargo de Hugo Fleischmann, un empresario alemán de origen judío que llegó a Quetzaltenango en 1880. La propiedad fue un homenaje a su esposa, Lesbia Cristiani, originaria de Chiapas.
Lesbia se había casado primero con Felipe Carrascosa, un cafetalero mayor y adinerado. Tras quedar viuda, fue asesorada en la administración de sus fincas por Fleischmann. Con el tiempo, se casaron y formaron una familia con cuatro hijos. Tras la muerte de Fleischmann en 1957, la propiedad fue adquirida por el obispado de Quetzaltenango y utilizada durante un periodo como seminario.




