Nuestra capital resguarda varios templos católicos que narran siglos de historia. Entre ellos destaca la iglesia más antigua de la Ciudad de Guatemala: la Ermita del Carmen, hoy Santuario de Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el Cerrito del Carmen, Zona 1.
Su origen se remonta a inicios del siglo XVII, y su desarrollo está estrechamente relacionado con la expansión del Valle de las Vacas y, posteriormente, con el nacimiento de la Nueva Guatemala de la Asunción. ¡Aprende más a continuación!
¿Cuál es la iglesia más antigua de la Ciudad de Guatemala?
La historia del templo inicia con Santa Teresa de Ávila, fundadora de la orden de Carmelitas Descalzas, quien mandó a esculpir una pequeña imagen de la Virgen tal como la vio en una visión.
Se cree que esta pieza fue tallada alrededor de 1566, mide 44 centímetros y está elaborada en cedro con un estilo manierista. El relato indica que un religioso, Juan Corz, recibió la encomienda de trasladarla hacia el Reino de Guatemala.
El viaje del ermitaño inició en España y lo llevó primero a América, posiblemente a Cuba, luego a Honduras y finalmente al Valle de las Vacas. Al establecerse en el área cercana al río Las Vacas, encontró dos grutas: en una colocó la imagen de la Virgen y en la otra acondicionó su vivienda.
Con el tiempo, este espacio comenzó a recibir la visita de pobladores que solicitaban trasladar la imagen a un sitio más accesible.
Tras varios intentos, decidieron elegir un cerro que recordaba al Monte Carmelo. El lugar fue considerado apropiado para levantar una iglesia. Así nació la primera ermita, que más tarde daría nombre al valle.

Construcción de los templos y consolidación de la Ermita
Entre 1613 y 1615 se construyó en el cerro la primitiva ermita. Esta estructura, sin embargo, fue destruida por un incendio. En 1620 quedó lista la primera iglesia formal.
En 1643 fue elevada a parroquia y funcionó como tal hasta 1723. Posteriormente, el deterioro de la estructura obligó a solicitar su reconstrucción.
Juan José Morales Roa y Alfarol, mayordomo de la cofradía, impulsó la recaudación de fondos para levantar una nueva edificación. Inspirado en construcciones medievales, agregó dos torres y un torreón frontal que utilizó como vivienda mientras servía en el templo. Estas obras definieron el aspecto del Cerrito del Carmen durante el siglo XVIII.
El 23 de mayo de 1773, tras los terremotos de Santa Marta, se decidió trasladar la capital a lo que sería la Nueva Guatemala de la Asunción. El valle fue elegido como sede, lo que marcó una nueva etapa para la ermita, ahora convertida en capellanía y vinculada a la parroquia de Candelaria.

Reconstrucción del siglo XX y permanencia del santuario
La ciudad enfrentó nuevamente daños severos con los terremotos de 1917 y 1918. El templo resistió el primero, pero colapsó tras el segundo.
Dos años más tarde comenzó la reconstrucción total bajo la dirección del arquitecto italiano Guido Albani, pionero de la arquitectura moderna en el país. La obra replicó el diseño anterior, salvo por la cruz ubicada en el costado poniente.
Actualmente, el Santuario de Nuestra Señora del Carmen continúa siendo un referente histórico y religioso. Su presencia resume más de cuatro siglos de tradición, desde la llegada de la pequeña imagen hasta su consolidación dentro de la vida espiritual de la ciudad.

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