La cafetería Los Alpes fue durante décadas un punto de encuentro en la Zona 10 de Ciudad de Guatemala. Su historia reúne emprendimiento, tradición culinaria y momentos compartidos por generaciones que disfrutaron desayunos, postres y reuniones familiares en un mismo espacio. ¡Recordemos más en la nota!
Cafetería Los Alpes en la Zona 10: Historia y recuerdos del lugar
En 1982, Aline y Stephen iniciaron el proyecto de Los Alpes con la intención de crear un espacio dedicado a la comida y repostería. Tras varios meses de búsqueda, encontraron una casa en Zona 10 que funcionó como sede principal durante casi cuatro décadas continuas.
La elección del inmueble marcó el rumbo del negocio, ya que en ese lugar operaron tanto el restaurante como la planta de producción. Aunque nunca adquirieron la propiedad, la adaptaron para ofrecer desayunos, almuerzos, postres y productos de chocolatería que comenzaron a ganar clientela constante.
Crecimiento y consolidación del restaurante
Durante los años ochenta, Los Alpes empezó a posicionarse entre estudiantes, familias y trabajadores de oficinas cercanas. Su propuesta combinaba recetas suizas con platillos guatemaltecos, lo que permitió atraer a distintos públicos interesados en opciones variadas dentro de un mismo menú diario.

En la década de los años noventa, el lugar se consolidó como una referencia para desayunos dominicales y reuniones sociales. Muchos clientes regresaban con frecuencia para pedir platos específicos como el desayuno campesino, sopas, pastas o bebidas tradicionales preparadas con frutas locales disponibles en temporada.
El menú también incluyó una oferta constante de repostería. Pasteles como el de peras, milhojas y tartaletas de frutas se volvieron elecciones habituales para celebraciones. La chocolatería artesanal fue otro elemento que reforzó la identidad del negocio y amplió su reconocimiento en la ciudad.
Un espacio de tradición para varias generaciones
Durante los años 2000, Los Alpes mantuvo su presencia como un punto confiable para compartir alimentos. Clientes que visitaban el lugar desde su juventud continuaron asistiendo con familiares, lo que permitió que nuevas generaciones conocieran el establecimiento y lo integraran en sus rutinas.
Además de su oferta gastronómica, el espacio físico contribuyó a su permanencia. Contaba con terrazas al aire libre, parqueo y áreas para eventos. Estas características facilitaron la realización de reuniones, celebraciones y encuentros sociales que fortalecieron la relación con su clientela.

El restaurante también se adaptó a cambios en el consumo, ampliando su carta y manteniendo recetas tradicionales. La combinación de platillos caseros y opciones internacionales permitió que el menú se mantuviera vigente frente a nuevas propuestas gastronómicas que surgieron en la ciudad durante esos años.
El cierre del lugar
En 2020, la pandemia representó un desafío para el funcionamiento del negocio. Las restricciones y la disminución de clientes afectaron la estabilidad económica, obligando a realizar ajustes operativos y reducción de personal en medio de un contexto incierto para el sector gastronómico.
Poco tiempo después, los propietarios recibieron una solicitud de desalojo del inmueble. La necesidad de trasladar tanto el restaurante como la planta de producción implicaba una inversión difícil de asumir en ese momento, lo que limitó las posibilidades de continuar operaciones en otra ubicación.
El 12 de julio de 2021 se concretó la entrega del lugar que ocupó Los Alpes durante casi cuarenta años. Ese día marcó el cierre definitivo del negocio, luego de enfrentar condiciones económicas complejas y cambios que impidieron mantener el proyecto activo. Hoy, la historia de Los Alpes permanece en el recuerdo de quienes visitaron el lugar por décadas.




