La Cabalgata del Tío Tin es una tradición religiosa y comunitaria que cada 11 de enero reúne a jinetes devotos rumbo a Esquipulas. Con más de ocho décadas de historia, esta peregrinación a caballo expresa fe, gratitud y continuidad generacional vinculada al Cristo Negro. ¡Aprende más a continuación!
Cabalgata del Tío Tin en Esquipulas
La Cabalgata del Tío Tin inició hace más de 80 años por iniciativa de don Agustín Rivas, quien junto a familiares y amigos decidió rendir homenaje al Cristo Negro mediante una peregrinación a caballo, estableciendo una práctica anual que con el tiempo fue adoptada por comunidades vecinas.
Con el paso de los años, la cabalgata fue identificada popularmente como la del Tío Tin, nombre otorgado en honor a su fundador. Esta denominación fortaleció el sentido comunitario y permitió que la tradición se reconociera como parte del calendario religioso previo a las festividades de enero.
Desde sus primeros recorridos, la actividad mantuvo un enfoque devocional claro. La participación no respondía a un evento recreativo, sino a un acto de agradecimiento colectivo, donde cada jinete asumía el trayecto como promesa cumplida o petición dirigida al Cristo venerado.

¿Cómo es la organización actual?
Cada 11 de enero, la cabalgata parte desde Asunción Mita con dirección a Esquipulas, en un recorrido que antecede a las celebraciones religiosas del 15 de enero. El trayecto se realiza durante día y medio, sumando participantes en distintos puntos.
Actualmente, la coordinación está a cargo de descendientes de Agustín Rivas, quienes resguardan el orden y el carácter religioso del evento. La organización incluye logística, puntos de encuentro y actos de bienvenida, manteniendo la estructura heredada de generaciones anteriores.
La peregrinación reúne alrededor de 200 jinetes de todas las edades. Al llegar al parador turístico de la entrada a la ciudad, se desarrolla un recibimiento formal antes de avanzar hacia la calle principal del municipio, acompañados por vecinos y autoridades locales.
La llegada a Esquipulas
El ingreso al casco urbano marca uno de los momentos centrales del recorrido. Al aproximarse al atrio del santuario, los jinetes descienden o se descubren la cabeza como señal de respeto ante la imagen del Cristo Negro de Esquipulas.

Es tradición que el alcalde municipal acompañe parte del recorrido, viajando hasta Asunción Mita para integrarse a la peregrinación. Este gesto refuerza el vínculo entre autoridades y participantes, reconociendo el valor cultural y religioso que representa la cabalgata para la región.
Muchos devotos aprovechan la visita para agradecer favores recibidos y elevar peticiones relacionadas con salud, trabajo, cosechas y ganado. La fe se manifiesta también en quienes ingresan al templo de rodillas y se retiran caminando hacia atrás, evitando dar la espalda a la imagen sagrada.
El legado de la tradición
Durante varios días, los participantes permanecen en Esquipulas participando en actos religiosos. Al finalizar su estancia, la cabalgata se despide frente a la basílica con oraciones colectivas, expresando el compromiso de regresar el año siguiente, según su tradición oral transmitida entre generaciones.
En algunas ediciones, la cabalgata ha recibido reconocimientos oficiales, como la entrega simbólica de llaves de la ciudad. Estos actos públicos destacan la constancia de quienes han participado por más de tres décadas, incluyendo familiares y amigos del fundador original.
La Cabalgata del Tío Tin continúa como una expresión viva de identidad local. Más allá del recorrido, representa la transmisión de valores comunitarios, la organización familiar y la devoción compartida, elementos que permiten que esta tradición siga vigente cada enero en Esquipulas. ¡Qué chilero!
Si quieres conocer más sobre la historia del Cristo Negro de Esquipulas que se venera en Guatemala, te invitamos a que le des clic al siguiente enlace:




