El Estadio Marquesa de la Ensenada, ubicado en San Marcos, es uno de los recintos más emblemáticos del fútbol guatemalteco. Sirve como sede del Club Deportivo Marquense y cuenta con una capacidad para 11,000 espectadores. Su nombre rinde homenaje a la nobleza y a la historia regional.
Origen y legado de la marquesa
El nombre honra a María Josefa Barrios y Aparicio, hija del expresidente Justo Rufino Barrios y marquesa de la Ensenada. María Josefa obtuvo su título al casarse en junio de 1916 con el oficial español Tomás Terrazas y Azpeitia, IV marqués de la Ensenada, cuya distinción heredada provenía de un ancestro que fue ministro del rey Fernando VI.
Antes de morir, María Josefa donó gran parte del dinero para la construcción del estadio y el gimnasio Aurelio Fallabela. Su contribución permitió planificar un espacio digno para el deporte bajo la gestión del alcalde Alejandro De León y el empresario Jesús Barragán. La gramilla fue trasladada directamente desde la finca Merceditas, ubicada en el municipio de San Rafael Pie de la Cuesta.

Inauguración del Estadio Marquesa de la Ensenada
El estadio fue oficialmente inaugurado el 22 de abril de 1963. Para celebrar el acontecimiento, se invitó al club Atlante de El Salvador y se programó un encuentro estelar. En esa misma jornada se disputó el primer clásico entre Comunicaciones y Municipal celebrado fuera de la capital.
La jornada inaugural resultó memorable pero accidentada. El encuentro entre los equipos capitalinos fue interrumpido durante el segundo tiempo tras el segundo gol de Comunicaciones. El equipo de Municipal decidió abandonar el campo, dejando una anécdota curiosa en los registros del fútbol durante la apertura oficial del estadio.

La casa del Club Deportivo Marquense
Actualmente, el estadio es la fortaleza de los «Leones de San Marcos». Fundado en 1958, el Deportivo Marquense tuvo como primer dirigente al Lic. Luis Emilio Anzuelo López, y desde entonces el equipo simboliza la identidad de la región. El recinto ha sido testigo de los subcampeonatos nacionales de 2006 y 2007.
Gracias a su buen desempeño, los Leones accedieron a la Copa de Campeones de la Concacaf 2007. El Estadio Marquesa de la Ensenada sería el escenario del enfrentamiento entre los Leones y el CF Pachuca, que llegaba como vigente campeón de la Copa Sudamericana 2006 y que ese mismo año terminaría coronándose en la Copa de Campeones de la Concacaf 2007.

Otros estadios emblemáticos del fútbol guatemalteco
El fútbol es el deporte más importante de Guatemala, uniendo a diversas comunidades en torno a la pasión deportiva. El Estadio Marquesa de la Ensenada comparte una relevancia histórica fundamental con otros recintos:
Estos recintos, junto al coloso de San Marcos, son mucho más que simples escenarios deportivos: son parte esencial del relato del fútbol guatemalteco. En ellos se han escrito capítulos memorables, con ascensos, finales y rivalidades que han marcado época, dando forma a la identidad del balompié nacional.



